La Ley del Mimbre

“Tienes que ser capaz de construir tu cesta con los mimbres de que dispones”

En muchas ocasiones, cuando cualquiera de nosotros se enfrenta a un problema o a una situación que resolver, nos empeñamos en buscar opciones que no siempre dependen de nosotros y en las que poco o nada podemos influir.

Esto se traduce en un sentimiento de frustración que se instala dentro de nosotros y nos bloquea limitando nuestra capacidad resolutiva. A todos nos gustaría tener los medios para resolver cualquier problema, contar con la varita mágica que hiciera posible salir con éxito de cualquier situación. Sin embargo, lo cierto es que contamos con los recursos que contamos, ni más ni menos. Y lo cierto es también que hay situaciones y problemas de difícil solución aun contando con multitud de recursos. En definitiva, no podemos con todo y esto tenemos que asumirlo.

Sea cual sea la situación a la que te enfrentes te recomiendo que apliques la Ley del Mimbre. Recuerda: “Tienes que ser capaz de construir tu cesta con los mimbres de que dispones”.

Tu situación es la que es y tus recursos y posibilidades los que son. Es desde aquí desde donde tienes que resolver los problemas y afrontar las situaciones. Con esta consideración, te puedes encontrar ante tres tipos de circunstancias:

  • Situaciones que puedes resolver completamente solo con tus medios. En estos casos, la clave está en actuar. Si está en tu mano, pon tus recursos en funcionamiento y maneja la situación. Resuelve los problemas tomando decisiones y aprendiendo de la experiencia.
  • Situaciones en las que puedes hacer algo, pero resolverlas no depende de ti directamente. Se trata de situaciones que requieren recursos de los que tú no dispones, aunque sí que puedes opinar o influir en las personas que disponen de ellos. Utiliza tu influencia y trata de que esas personas pongan sus recursos en funcionamiento.
  • Situaciones en las que ni tu ni nadie de tu entorno puede hacer gran cosa por resolverlas. Un ejemplo de este tipo es la crisis económica que nos afecta. Seguro que es posible resolverla pero, estarás de acuerdo conmigo en que su resolución difícilmente está enteramente en tu mano o en las de tu entorno más cercano. No centres tu día a día en este tipo de problemas porque lo único que generarás es desconfianza y frustración al ver que no eres capaz de solucionarlo.

Como verás, tus actuaciones en cada tipo de situación pueden y deben ser diferentes. De la misma manera tu centro de atención, tu enfoque, tiene que ser diferente.

Como primera regla para avanzar, enfócate en aquellas situaciones y problemas que puedas resolver directamente o en los que puedas influir en parte en su solución, aunque sea con el apoyo de otras personas. Y la segunda regla: una vez que te hayas enfocado correctamente y hayas decidido de qué manera puedes actuar para solventar estas situaciones, actúa. Pon todos tus recursos en funcionamiento y ve a por los resultados. A medida que vayas consiguiendo logros, te irás motivando y reforzarás tus recursos de manera que podrás hacer frente a obstáculos mayores.

Anuncios

2 comentarios

  1. Felicitaciones por el blog; hace aportes muy importantes a quienes nos dedicamos profesionalmente a la gestión comercial.
    Gracias y muchos éxitos.

  2. Agradesco tu gran apoyo y edicion de buenos co sejos y tecnicas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: